CONSUMO RESPONSABLE.

fuente: fronterad.com

¿Es tan difícil comprender que un producto barato lo es porque el coste de producción se ha minimizado? ¿Nos resulta tan difícil deducir que el abaratamiento de ese producto tiene casi siempre un precio en términos de deshumanización? Cuando se lanza al mercado un producto más competitivo, los costes sociales se han ido reduciendo para que el precio sea más bajo. La materialidad es la misma prácticamente, lo que cambia es el contexto de la mano de obra, el coste de su protección, el minimalismo a que se reducen los derechos del trabajador. No tengo ya palabras cuando son los productos de lujo los que se realizan en estas condiciones paupérrimas. Es desolador.

¿Necesitamos de verdad tantas cosas? ¿No sería más humano tener menos aunque nos costase tanto como tenerlo casi todo y pensar que esa puesta en el mercado no ha costado la anulación de los derechos de cualquier trabajador? Si así fuera, ese obrero con esas manos  tendría derecho a unos días de baja temporal para recuperarse. Así de simple. 

Analiza cómo gastas tu dinero, eso es lo que define perfectamente quién eres. Asumamos y realicemos un consumo responsable. Nos estamos volviendo ciertamente demasiado locos. Demasiado irresponsables también.

24 DE ENERO.

(Un recuerdo para el día del periodismo español. Patrono, San Francisco de Sales)



"No lo creo, y si lo creyera, habríase quedado por escribir este libro; digo, y protesto, que no creo que nadie pueda aprender, en estas páginas, a ser periodista, y aún añadiré que ni en éstas ni en ningunas otras. El periodista, como el poeta, y aún más que el poeta, nace y no se hace, como se nace rubio o moreno, con la agravante de que para mudar estos colores hay tinturas y no la hay para que parezca periodista en el que no lo sea. (...) Y conviene, muy mucho no olvidar que estas páginas se refieren al periodismo en España, porque de otro modo algunas de ellas resultarían inexplicables y fuera de la realidad." 
EL ARTE DEL PERIODISTA. Rafael Mainar. Ediciones Destino.

RYSZARD KAPUSCINSKI: NO ABARCO EL MUNDO.


_ Usted dice que la civilización del siglo XXI será asiática. ¿No significa esto que Europa y sus valores están condenados a la destrucción?

_ Europa no es la palabra exacta, porque existe también el continente americano... Pero, en términos generales, esta civilización ha entrado en crisis porque así lo han hecho dos de sus estructuras más significativas: el Estado-nación y el Estado del bienestar. Todo lo que cabe en la noción de seguridad social en el sentido más amplio (la posibilidad de ascenso, las jubilaciones, la sanidad gratuita, el empleo fijo) está en franca retirada o, en el mejor de los casos, se reduce al reparto de subsidios.

La crisis del Estado de bienestar afecta básicamente a los paises de Europa Occidental. Lo peor es un índice de paro extraordinariamente elevado; el paro ya no depende de la coyuntura económica, al contrario, ha pasado a ser un elemento de la economía. Las estructuras económicas occidentales generan paro. Y no debemos olvidar que en esta cultura el paro está relacionado con la marginación, no significa solo perder el trabajo, sino no volver a conseguirlo nunca más, porque el progreso tecnológico es tan rápido que, transcurrido un tiempo, ya no habrá trabajo del nivel tecnológico de antes. Naturalmente, uno puede aprender un oficio nuevo, pero esto supone un coste elevado. Y puede resultar imposible por razones psicológicas o culturales. En estas sociedades ha parecido una nueva clase social; los que han perdido su razón de ser y no ven ningún futuro. Esta clase aumenta y, lo que es más peligroso, la mayoría son jóvenes.

La crisis del Estado-nación donde más se nota es en el deterioro de la clase política. El ejemplo más citado es Italia, pro lo mismo ocurre en España, Inglaterra o Alemania. Esta clase ha perdido su razón de ser; su función era el mantenimiento y la dinamización del Estado. En el momento en que el Estado pierde su sentido como consecuencia del nacimiento de estructuras nuevas, la clase política pierde el norte, carece de ideología, no aporta nada nuevo, no crea conceptos nuevos ni ideas políticas. A cambio se vuelve corrupta y la afluencia de savia nueva no se basa en la calidad de los candidatos, sino en miserables juegos políticos.

Párrafos pertenecientes al tercer capítulo del libro: 1994. TERCER ENCUENTRO. El mundo no será diferente, o los medios de comunicación, el alma y el dinero.



Leer a Ryszard Kapuscinski siempre es un buen motivo para hablar de periodismo y de la vida. Comprender e interpretar la razón de su mirada cuando observa el mundo es saber un poco más de nuestro mundo. Es acercarse a un mundo inabarcable que en su narración se hace más comprensible, más cercano, y más nuestro. Es sobretodo, reconocer a quien habita el mundo con una presencia exacta a la nuestra, pero en unas circunstancias totalmente aplastantes. Dejarse arrastrar por la palabra de Kapuscinski es ir hacia el Otro. Irremediablemente. Apasionante es su narración, tremendamente actual y arrollladora.

Cuando observas la vida te das cuenta de que los sentimientos básicos nos igualan, percibes que nos unifican las mismas necesidades, los mismos instintos; que somos parte de esa humanidad que habita  en cualquier parte de la tierra. Que el otro bien puedes ser tú... quizá mañana. Realista, coherente y de una actualidad candente, te arrastra hasta la última neurona. En ese relato habitamos, ese es nuestro mundo. No nos puede ser indiferente.

Kapuscinsky es capacidad de concisión en lo observado, de trasmisión en la palabra exacta, de saber hacer narrativo a través de una humanidad arrolladora. Humanidad en quien observa, pero también en quien es observado. Su pupila es inteligente para saber en qué personas se posa, en qué cosas. Kapuscinski es el relato periodístico que uno quisiera encontrar cuando compra un diario, cuando ávido de historias que habitan el mundo, uno abre las páginas de cualquier periódico para poder saber, para acercarse al mundo que es, no el que nos hemos inventado. Muestra una lucidez brillante al reflejarnos las paradojas que nos ofrece el mundo, las historias simples que tienen una existencia demasiado compleja, la vida compleja de lo sencillo, que nos toque de lleno o no, son parte de nuestro mundo, de lo que somos como especie. Nos habla de un mundo enlazado, nada es indiferente respecto del resto. A través de su palabra atravesamos la Rusia post-soviética, el destino de Polonia, la esperanza de África, la reconstrucción de Europa. En su palabra el mundo del tercer milenio es el nuestro, la realidad que necesitamos para que ese otro se nos acerque, para dejarlo entrar en nuestro pensamiento. Un Otro que no es más que mi mirada, el espejo de mis ojos. Y ese es el corazón de la cuestión; sin dejar lugar al Otro, nos estamos anulando a nosotros mismos.

Kapuscinski  habla también sobre el papel de los medios de comunicación, las complejas relaciones que mantiene con el poder, la capacidad que tienen de reinventar el mundo, de saturar con la información, de mostrar solo una parte, de no ser fieles a la realidad ante su desmedido afán por la primicia, el olvido de  la necesaria confrontación de los hechos, la no reflexión de lo visto, vivido, sentido... Va demasiado rápido el mundo, es cierto, para los medios, para nosostros mismos. Quizá esta sea una de las claves para entender que quizá los medios, están de nuevo en revisión, en reconstrucción. Que quizá más que la primicia, tenga relevancia el sentido. El conflicto de intereses es hoy el motor del mundo, se mueve según qué parcela importa más. También la información. Sin embargo es probable que  la cuestión a dilucidar sea qué es lo que hoy tiene necesario interés. La necesidad vista como el motor de la noticia y del mundo. La crisis como origen de un nuevo futuro. Pero sobretodo, Kapuscinski es el periodismo como certeza de que el Otro es el espejo en el que debo encontrarme. Quizá sea esa la semilla que haga del siglo XXI, un siglo menos deshumanizado.


NO AL IVA QUE PAGAN LOS POBRES.

Al que se apodera del vestido de otra persona se le llama ladrón; pero el que no viste al pobre y puede hacerlo, ¿tiene el mismo nombre? San Basilio.

 Lo prometido siempre es deuda. De poco sirve ver las cosas si no se hace nada, reconocer que una iniciativa es correcta y no darle publicidad, pasar por la vida apurando los instantes para resolver sólo tus problemas, dejar que la realidad más acuciante del otro  pase de largo delante de tus narices.

Vivimos en plena crisis, es verdad. La repercusión de los impuestos cae con todo su peso sobre nuestros salarios y nos tiene un poco atornillados. Las necesidades más primarias, en tiempo de crisis, son las que más nos pueden llegar a quitar el aire. Así que hoy me puse a imaginar lo que supone el IVA para los más pobres. En ellos repercute directamente en necesidades vitales entre ellas la salud y la alimentación. Sus impuestos no recaen sobre la imposibilidad de unas vacaciones, o sobre que nuestros hijos disfruten de un viaje o regalo. No. Hablamos de la posibilidad de vivir o morir, que de sonreír ya se encargan ellos. Si pueden.

Me veo en la obligación de traer a mi ventana esta página; No al IVA que pagan los pobres. Una iniciativa para que el IVA que pagan las ONG´s les sea devuelto, que pueda así repercutir en una mejora en la atención de los más necesitados.

No sé si habéis tenido la suerte de estar al lado de personas que se dedican a ayudar a los más olvidados. Su dedicación, su esfuerzo y su sencillez se hacen patentes en cualquiera de las facetas de su vida. Vivimos en un mundo donde lo normal es el afán de lucro. Estamos acostumbrados a contar con que nuestro esfuerzo intelectual o físico, tenga siempre contrapartida económica, hasta tal punto que hemos llegado a asimilar eso de que si me pagan tanto, tanto valgo. Y nada está más lejos de la realidad. Las personas que se dedican a los demás, son las personas que más valen, y sin embargo, la contrapartida económica que reciben por ello no es si quiera significativa en ese ranking de personas más valoradas en nuestra sociedad. Así de contradictoria y ridícula es nuestra sociedad.

He pensado mucho en algo que oí y que me ha hecho pensar; colócate siempre del lado del bien. De nada sirve ir en contra de lo que está mal. De nada va a servir que yo denuncie con mi post anterior, el mercadeo de la pobreza. No será efectivo, sólo es una opinión. Lo que sí será efectivo es la difusión de todo aquello que contribuye a que algo bueno recaiga sobre el mundo. Con esta intención está escrito este post.

Quiero desde esta ventana hacer un homenaje a todas esas personas que desde cualquier ONG se dedican a las necesidades de los más pobres. Ojalá que una iniciativa como la de No al IVA que pagan los pobres pueda ser difundida, que pueda hacer realidad que ese IVA que no se cobra, repercuta en una mayor atención de los más desfavorecidos; de esos millones de personas que desde su mirada silenciosa, claman justicia. Si tienen blog, les invito a la difución de su contenido.

Les animo a que se sumen a la plataforma, que sean parte de esta iniciativa. Sirva también mi entrada como agradecimiento hacia el trabajo de Josep Mº Jover, administrador de la página en internet.