DESAPARECIDOS, by Gervasio Sánchez.

En la fotografía se recogen la estética y el dolor; el sentimiento de la pérdida y el dolor perfectamente encuadrados; hombres y mujeres a los que les ha sido arrebatado el derecho a la presencia, a la vida, y a la permanencia al lado de los suyos. En las manos del autor la habilidad de enseñarnos el mundo, pues narrar ese mundo es el único sentido de la fotografía. El mundo, a través de unos ojos que miran el encuadre preciso, quizá sin comprender, pero con la necesidad humilde de que no llegue a ser olvido el dolor de ese ser humano. La fotografía es la realidad silenciada de ese escenario que es el mundo.

¿Alguien puede ser feliz porque resultó premiada
la fotografía del rostro de un niño que va a morir?
Mario Podestá.





























El Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León, el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona y La Casa Encendida presentan de forma simultánea la exposición de Gervasio Sánchez Desaparecidos, un extenso proyecto de fotografía documental centrado en el tema de la desaparición forzosa y realizado en once países de América Latina, Asia y Europa que han padecido estos actos de violencia. Desaparecidos se erige como un contundente documento contra el olvido y tiene como objetivo rescatar la memoria sepultada de personas desaparecidas en diversos conflictos bélicos y procesos de represión. La presentación de la exposición se inscribe en una operación cultural de gran envergadura que, por primera vez en el panorama expositivo español, implica la exhibición simultánea en tres ciudades _León (MUSAC), Barcelona (CCCB) y Madrid (La Casa Encendida)_ de un macro proyecto fotográfico centrado en la misma temática y a cargo del mismo autor, aunque con versiones y contenidos diferentes.

LA NOCHE DE LOS TRANSISTORES.






¡Mira que si nos hemos equivocado, Sabino...!
El Rey a su secretario millitar el 24 de febrero de 1981.


El golpe de Estado del 23 de febrero de 1981 conmocionó a la vida nacional, paralizó a toda la sociedad. Es un tema que aún sigue vivo; por histórico, y porque aún queda mucho por comprender. En el momento en que Armada abandona el Congreso se termina el golpe de Estado. Lo que se hubiese hecho después sólo son hipótesis. Lo que sí son hechos históricos es todo lo que aconteció antes. Los principales responsables fueron juzgados y condenados. A partir de ahí, el silencio,aunque aún no haya sido relatada toda la verdad.




A día de hoy, es el origen de los hechos lo que de veras se quisiera conocer; ¿quién fue el motor del golpe?, ¿existía un proyecto político concreto?, ¿fue sólo una intervención militar?, ¿había una trama civil? Son cuestiones que aún siguen inquietando a la opinión pública. El 23-F sigue siendo una incógnita que busca  respuestas que den sentido y comprensión a los hechos acontecidos. Es uno de los acontecimientos históricos recientes sobre los que más he leído. Cuando sucedió yo era sólo una niña, pero fui capaz de percibir la incertidumbre y temor con la que los adultos lo vivieron. El 23-F es uno de los acontecimientos más rotundos de la historia reciente de mi país, un hecho que secuestró la libertad por un espacio de 18 largas horas. Los responsables de la sublevación, un civil y 32 militares, fueron procesados, después han permanecido en absoluto silencio. Creo que hay una parte de la verdad que aún no ha sido desvelada. También, que la justicia, y la política, como arte de lo posible, y como posibilidad de equilibrio y bienestar de los pueblos, están obligadas a dar tiempo al tiempo, y que sólo los años y la estabilidad del país podrían dar lugar a la narración de la verdad sobre lo acontecido. Habrá que darle tiempo a la verdad, hoy lo que permanece es la duda. ¿Podrá ser posible conocer esa verdad algún día?


_ Dos personajes tan importantes en la política española en aquellos años como Gutiérrez Mellado y Fernández Campo han dicho con muy parecidas palabras y en distinta ocasión  que "nunca se sabrá toda la verdad de lo ocurrido". Lógico. Pero hay que seguir esperando a que quizá los verdaderos protagonistas nos den la suya cuando escriban sus memorias, que es cuando se suelen decir las verdades "prohibidas". ¿Se atreverán?... _ 
23-F La pieza que falta. Testimonio de un protagonista. Ricardo Pardo Zancada. Ed. Plaza & Janés. 1998.

EL EMPERADOR.

"Si cedemos a los deseos de los hijos sólo para ganar una paz barata, lo que conseguiremos con ello es que el problema se vaya agrandando hasta que sea demasiado tarde. En cambio, si les enseñamos a afrontar las dificultades de la vida, activaremos en ellos la resiliencia y el espíritu de superación." Javier Urra.


Entrevista en Radio 5 - Javier Urra.


He sido testigo recientemente de la tensión entre un hijo de 20 años y su madre, ella es mi compañera de trabajo. El que en un mismo escenario estuviéramos personas ajenas a la relación no importó; el chantaje y la prepotencia del hijo sobre la madre eran una evidencia. Un compañero y yo nos miramos durante una milésima de segundo. La exigencia impostora del hijo sobre los ojos evasivos de la madre fue una constante. Sentí verdadera impotencia. Me pregunté por dónde habrían pasado esas dos personas para llegar a semejante nivel de afrenta, desencuentro y exigencia. Una madre sin voz, que no verbalizará jamás su impotencia porque no la siente como tal, que se acuesta cada día en la exclavitud pensando que es precisamente eso lo que tiene que hacer; procurar que sus hijos lo tengan todo. Todo lo que piden. Y todo lo tienen. De eso hemos sido testigos a lo largo de los más de trece años de vida laboral en común. Lo califico de un momento en extremo bochornoso, pero creo que ninguno de los dos, ni madre ni hijo, veían lo que los demás hemos podido observar tan claramente. Nadie dijo nada, la jornada laboral transcurrió como si no hubiéramos visto nada, como si la vida de las personas a nuestro lado fuera absolutamente normal. Lo cierto es que de normal, tenía más bien poco. Es la primera vez que veo delante de mis narices la actitud de un niño-emperador. La vida apenas está comenzando para él y tiene un nivel de prepotencia, acritud y exigencia apabullantes así como nivel cero a la frustración. Niveles que su madre aguanta estoicamente como si de simples caprichos se tratase. Sonríe ilusoriamente y nos hace ver que es así, que qué le vas a hacer, que hay que entender, que ellos son jóvenes, y claro, tienen que vivir la vida. Y la viven, eso se lo dí por supuesto, a costa de quien sea y de lo que sea la viven. Además, es muy buen estudiante. Eso dijo su madre. (...)